domingo, 15 de julio de 2007

Anonimo



A veces ausentarse de uno mismo resulta un alivio a las penas que uno arrastra, de pronto desvanecerse y entregarse a un mundo subterráneo donde todo parezca fluir de maravilla... aunque sea un ratito.
Aislarme por un momento, me despoja de toda carga que traiga en la espalda, me anima a huir de mis propios pensamientos.

Hoy, todavía no logro nada, no logro decidir si lo que quiero es gritar, no se si es que quiero llorar desesperadamente o probablemente permanecer y refugiarme un ratito en la mera calma de guardar silencio. Todavía no se. Estoy en una pausa sentimental. No quiero extrañar, no quiero querer, no quiero rechazar a nadie, ni a nada, vamos, no tengo ganas ni de mentarle la madre a nadie.

Hoy por un momento.... soy un anónimo...hoy soy ajeno a mi.